El realismo y movimiento en la
elegante escultura de Alonso de Ortega
Escultura de San Fernando
El rey de Castilla y León está representado en una magnífica escultura policromada, dorada y estofada, realizada por Alonso de Ortega en 1692. La imagen presenta el atavío y los atributos propios de la realeza: en su mano izquierda sostiene un globo terráqueo coronado por una cruz, mientras que en la derecha empuña una espada.
Se trata de una imagen realista, estilizada y elegante, que transmite sensación de movimiento gracias a la postura de la pierna derecha. Destaca, además, por el naturalismo de la talla de la cabeza, con un ligero ladeamiento del cuello, el detalle del cabello y el volumen conseguido por su artífice.
Algunos autores han señalado que esta imagen guarda afinidad con las obras realizadas por Pedro Roldán para las catedrales de Jaén y Sevilla.
Los atributos de la realeza en la magnífica representación
